Sala de Prensa Ambiental

DE INUNDADOS A PICAPIEDRAS

Posted in Daniel Díaz Romero by saladeprensaambiental on 28 julio, 2015

Polémicos Planes de Viviendas para víctimas de la inundación

* Por Daniel Díaz Romero  
El gobierno provincial planea reubicar unas 50 familias de sectores marginales de Río Ceballos -afectadas por las trágicas inundaciones de febrero pasado – dentro de una vieja cantera con peligro de derrumbes y a metros de un cementerio con los riesgos sanitarios que implica.
Las familias que intentan relocalizar son quienes se quedaron con nada porque perdieron todo, incluso a algunos las crecidas además de las casas, les llevó el terreno donde estaban construidas.
El ingeniero Gustavo Re es experto en restauración de canteras y cuenta con una larga experiencia en esos sitios. Con determinación, Re señala que “si tuviera la decisión en mis manos ni borracho haría un plan de viviendas en una cantera porque se van a encontrar con problemas de aquí a la eternidad. En un lugar como ese se maximizan riesgos de impactos sociales y naturales. Además, edificar al lado de un cementerio, frente a una escuela y en una ladera de montaña, es absurdo”, indica el especialista de la Universidad Nacional de Córdoba. “A ese lugar yo le veo vocación para recuperarlo para cualquier otra cosa, menos para viviendas”, dice Gustavo Re. El experto en remediación de canteras agrega que “hay que preocuparse también por cómo esta concentración de viviendas influiría en las cuencas de escorrentías y todo lo que atañe a aguas negras y grises, porque al ser un piso de piedra demandaría plantas de tratamiento cloacales específicas”. 
Pedro Ortiz, vecino y docente de la Escuela de Oficios de la UNC, afirma que “el área ha sufrido un nivel de extracción muy grande y contiene amplios paredones con posibilidad de derrumbes y requiere la construcción de taludes, por lo que necesitarán una inversión muy importante para ponerlo en condiciones habitables. La otra cuestión que genera controversia, prosigue Ortiz, es la cercanía de un antiguo cementerio, ya que una vertiente se activó en la época de lluvias y ahí está el desagüe de una microcuenca que baja hacia el río y por eso necesitarían una serie de lagunas de contención para que cuando llueva no sea un problema para los vecinos. Todo esto hace que el lugar implique alto riesgo sanitario”, explica Ortiz.
LOS CON NADA
Las demandas desesperadas de los “sin casa”, de los “con nada” se hacen sentir desde que los alojaron en los “Centros de Evacuación” que montaron los municipios serranos tras el desastre de febrero pasado en las Sierras Chicas de Córdoba. Centros de Evacuación los denominaron generosamente porque no eran otra cosa que amontonaderos de víctimas desahuciadas, sin privacidad ni respuestas sanitarias mínimas, tampoco personal preparado para contenerlos.
De estos amontonaderos, los inundados pasaron a casas de alquiler -las que pudieron conseguir- porque es sabido que estas familias desintegradas y transformadas en nómadas, tuvieron que peregrinar y mucho para conseguir alguien que les alquilara una vivienda, pues los propietarios sabían que el garante era el Estado cordobés y no los aceptaban.
Ante la situación desesperante, la municipalidad de Río Ceballos cedió terrenos de una ex -cantera en barrio Loza. Allí, comenzaron los trabajos de “limpieza” por parte de la empresa adjudicada y también, la polémica por el proyecto para relocalizar a estas familias víctimas de la inundación.
Mientras, es evidente la  tensión que existe entre las propuestas que tiene la municipalidad de Rio Ceballos y el plan de edificación de la provincia: en tanto el municipio y sectores de las fuerzas vivas elevaban informes y analizaban la factibilidad de la urbanización las máquinas ya estaban en marcha y avanzaban volteando sectores que estaban con vegetación en pie. En un primer momento, la provincia ignoró estos estudios de la municipalidad y la Dirección de Planeamiento local estaba preocupada por el accionar de la provincia.
* Sala de Prensa Ambiental autoriza la reproducción total o parcial de sus textos e imágenes -en medios no comerciales- citando la fuente.

EL DIA QUE FUIMOS ANFIBIOS

Posted in Daniel Díaz Romero by saladeprensaambiental on 13 abril, 2015

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El desastre del 15 de febrero de 2015 es una marca dolorosa para todos los pobladores del cordón de las Sierras Chicas. Una tragedia inducida por las malas políticas de Estado que, por suerte, ocurre un domingo al mediodía donde las calles de las diferentes ciudades y barrios no están pobladas.

De no ser así, el número de víctimas fatales y desaparecidos hubiese sido aun mayor, ya que esas sierras convertidas en montañas de agua arrasaron con todo lo que se les interpuso, arrastrando hacia la muerte a niños y adultos.

VIERNES 13 DE FEBRERO. CÓRDOBA SIEMPRE DE TEMPORADA

La temporada veraniega es un éxito. Estival y festivalera la provincia muestra su cara más lavada al turismo, aunque durante varias noches el festival de Jesús María es suspendido por lluvias torrenciales, el río Suquía desborda desde hace días la Costanera de la capital cordobesa y llegan reportes de  inundaciones con crecidas de hasta 5 metros del Río Los Sauces, con más de 400 evacuados. Pero nada empaña la Córdoba de un “presidenciable” y el show debe continuar.
Decenas de miles de peregrinos caminan hacia la virgen de Alta Gracia como todos los años y los enamorados preparan sus cortesías para celebrar el día de San Valentín mientras desde la Universidad Nacional de Córdoba anuncian que ponen a punto el primer radar meteorológico cordobés que según dicen, permitirá prevenir contingencias ambientales, crecidas de ríos, caída de granizo o tormentas. Pero la temporada de verano del gobernador José Manuel De la Sota está enfocada en agasajar a la farándula porteña e incluso, se anima a cantar y bailar luciendo unas simpáticas coreografías con las celebridades del teatro veraniego, mezcla de gracia y mercadeo político.

SABADO 14 DE FEBRERO. LAS SIERRAS SON UN CARNAVAL

Hace calor y los mosquitos no dan tregua. Una noche estrellada con algunas nubes parecen ir trepándose por las sierras. Tormenta de verano que lavará el paisaje lustrando el verde de las montañas.
En varias localidades de la región se viven los esperados festejos del carnaval.
Medianoche con lluvia y ese aroma tan especial de tierra húmeda para aplacar el eterno problema de las crisis hídricas en la región, donde se repiten cortes rotativos y alertas por el consumo porque el agua es un bien común muy codiciado que, en el interior de la provincia, es sinónimo de vida y de poder.
Una precipitación silenciosa y agradable para los serranos acostumbrados a implorarla, verano tras verano, durante décadas en donde el drama de despertarse por las mañanas y no tener agua para cepillarse los dientes, la cocina repleta de platos sin lavar y la ducha sin una gota se vuelve cotidiano. Pero este año, no. No sufrimos los habituales cortes porque ha sido una buena temporada y nos vamos adaptando al cambio del clima, que es evidente.
Caída la tarde, gran parte de la región se da cita en la popular noche de cuarteto en los corsos de Unquillo que mañana terminarán. Pero comenzó a llover. La gente baila al ritmo de la lluvia y Chebere es Chebere, alegría popular. Cerca de la medianoche, el chaparrón es más intenso y desde el escenario anuncian que se suspende la actuación del afamado conjunto, pero sigue el baile. Nadie se mueve en este sábado de acordes populares y espíritu murguero.

DOMINGO 15 DE FEBRERO. LATIGAZOS DE AGUA

Domingo por la mañana y el aguacero continúa desde anoche que ahora es torrencial y un ruido poco habitual hace extraña la atmosfera pueblerina. El espectáculo es tan hipnótico como estremecedor: el estruendo rompe y un volumen de agua enloquecida embiste contra todo lo que encuentra a su paso. Hay que alejarse del puente porque empieza a temblar el piso y los laterales de hierro están retorcidos a punto de desprenderse. Entonces comienza una carrera desesperada hacia zonas altas, porque ya no es un entretenimiento inofensivo: el agua comienza a devorarse las márgenes de los arroyos y su oleaje enardecido golpea las piernas y nos hace trastabillar y caer contra el piso. Los vecinos avisan que se van, dejan la puerta abierta de su vivienda porque su gata no aparece y el nerviosismo se contagia casa por casa en el barrio.
Entonces, uno no atina a hacer otra cosa que correr, guardar en una mochila documentación y algunas pertenencias en una bolsa de nylon y salir rápidamente a refugiarse en casa de amigos o familiares. Pero la travesía bajo la lluvia torrencial es breve: tras caminar pocos metros por calles que comienzan a inundarse vemos que cada uno de los arroyos están desbordados, los puentes y pasarelas han sido conquistadas por el torrente y así es que el éxodo se termina rápidamente. No hay lugar adonde ir. Sin comunicaciones telefónicas, ni transporte, sin luz, ni agua ni comida, roto el contacto  con los familiares y amigos, la soledad es un puñal que se hunde a cada hora en un domingo en el que el Estado nos deja a la deriva. No hay con quien hablar ni a quien reclamar.
Había que recorrer hoy  las calles de las Sierras Chicas, ciudades con ánimos de pueblo aun, para ver la desolación de las personas abandonadas a su suerte. Condenadas a la más cruel de las soledades, deambulando por las calles con alguna pertenencia rescatada bajo el brazo, sin saber adónde ir. Caminantes solitarios y empapados en la angustia del ya no ser. Aislados del resto del mundo, completamente solos.

LUNES 16 DE FEBRERO. LOS TSUNAMIS CAEN DEL CIELO o LO SABIAN Y NO HICIERON NADA.

¿Cómo es que nadie avisó que venían las crecientes? Es la pegunta recurrente en las calles cuando la ropa aun está mojada y la sangre hirviendo.

Es atroz el silencio cuando la noche del domingo cae y desde el amanecer la hoja en blanco enfrente es la peor de las desolaciones para quien pretende cronicar lo que aquí se vive.

Detrás de la hoja en blanco, la ventana que da a un arroyo convertido en furioso caudal de agua aun. Pasaran días hasta que podamos conciliar el sueño nuevamente.

Los testigos involuntarios de las crecidas de los arroyos aun tienen pesadillas del día en que el ecosistema dijo basta y vomito su furia.

No se trató de ninguna tormenta tempestuosa sino de una lluvia serena que, durante 14 horas sin pausa, derramó su agua sobre las montañas convertidas en toboganes acuáticos. Sierras impermeables de asfalto, urbanizaciones, de terrenos “limpios”, tal como los ofrecen las inmobiliarias.

Es difícil concentrarse con el ruido de camiones, los gritos de los bomberos voluntarios y un arroyo de fondo cuyas aguas braman amenazantes formando una correntada inusual. Aprendimos a conocer los estados de ánimo de los arroyos según su sonido y este lugar es otro porque el paisaje es diferente, irreconocible. Toneladas de rocas, mamposterías y heladeras apostadas en el lugar donde ayer tomábamos mates debajo de un árbol, las generosas costas de los arroyos ahora son angostas, como si el agua hubiera mordido y desgarrado las costaneras.

El gobierno tendrá que dar explicaciones pero primero deberá asistir a las víctimas del día en que la naturaleza se desahogó por esas rampas de agua en que, las políticas ambientales de De la Sota y Schiaretti -con la complicidad de intendentes como Daniel Salibi de Mendiolaza, Sergio Spicogna de Rio Ceballos, Germán Jalil de Unquillo y Héctor Colombo de Villa Allende- han convertido a las Sierras Chicas.

Pero primero deberá asistir a las víctimas que las crecientes no se llevaron, a las que están con vida.

Las estadísticas oficiales acerca de muertos y desaparecidos serán números poco creíbles y eso está instalado en la región porque quienes trabajan en el terreno cada día suman nuevos testimonios de hallazgos de cuerpos y ponen en duda que los muertos sean solo 11, como dice el gobierno, arriesgando incluso una cifra 10 veces mayor.

…1…2…3… ¡Tira! ….Mientras escribo, los bomberos voluntarios y vecinos sumergidos hasta la cintura en el agua, abajo de un puente entre árboles atascados, con motosierras, cadenas y tractores intentan sacar dos autos que la corriente arrastró. Hace 8 horas que están metidos en el frío arroyo mientras en las oficinas toman café para preparar los comités de crisis gubernamentales.

La fuerza del agua es indomable, un demonio liquido que responde con furia a quienes se atrevieron a mancillar su cauce, su territorio. El agua tiene memoria aunque le interpongan countryes, rutas y puentes.

Tuvo que suceder una catástrofe con muertes espantosas, macabros hallazgos de cadáveres bajo el lodo y niños arrastrados por la corriente golpeados por piedras y troncos hasta dejarlos inconscientes, antes de morir ahogados. No es morbo, es la realidad que se dispara y señala a los desmontes, la actividad minera, la reforestación con especies exóticas, la autorización de loteos y emprendimientos desarrollistas desquiciados como los de Euclides Bugliotti, la familia Tagle y tantos más que hoy organizan campañas solidarias para asistir a las víctimas, codo a codo con los gobiernos que cerraron la puerta con candado para que estos lobos reinen dentro del gallinero.

La culpa no fue del agua, si no de los intendentes que permitieron que los sectores mas marginados de la sociedad se asentaran sobre las márgenes de los ríos.

 “La culpa es de la naturaleza”, dicen los funcionarios tras su baño diario de perversa hipocresía. Las crisis hídricas recurrentes que viven las Sierras Chicas y las inundaciones forman parte de un ecosistema alterado. Burócratas criminales que sabían que esto podía suceder y no hicieron nada, dibujando ahora la grotesca imagen de pobladores que hace meses tenían que peregrinar buscando agua y que ahora huyen desesperados con las inundaciones detrás, masticándole el alma.

* Sala de Prensa Ambiental autoriza la reproducción total o parcial de sus textos e imágenes -en medios no comerciales- citando la fuente.

EXPEDICIÓN EN LA SUDAMERICA SILVESTRE

Posted in Daniel Díaz Romero by saladeprensaambiental on 3 julio, 2014

Instituto de Biodiversidad del Pacífico

 

EXPEDICIÓN EN LA SUDAMERICA SILVESTRE

 

                                                   P1260300 P1260552                      AquilaCardon_800widthDSCN1886P1270452_1000widthP1320023                    * Por Daniel Díaz Romero

 

 

“América del Sur es el pulmón y el corazón del planeta. Es el mejor lugar para la ciencia” asegura Peter Morrison (65), Director Ejecutivo del Instituto de Biodiversidad del Pacifico -PBI, por sus siglas en inglés-, un organismo con sede en el Estado de Washington (Estados Unidos) que trabaja en Sudamérica centrado en el estudio de la biodiversidad.

 

Morrison cuenta que “en el 2010 empezamos con un nuevo proyecto de biodiversidad y de áreas silvestres en Sudamérica  porque creemos en crear conciencia y usar la ciencia para priorizar la conservación” y agrega que “a diferencia de organizaciones como WWF y UICN, somos pequeños, lo que a veces resulta una ventaja porque nos podemos mover muy rápidamente.”

 

Lucila Castro (26) es una bióloga cordobesa representante de PBI en Argentina y explica que “uno de los objetivos del proyecto principal es llenar los GAPS (vacíos) de información de estas grandes áreas silvestres que todavía existen en Sudamérica para que sirvan en la toma de decisiones relacionadas con la conservación.”

 

En PBI, investigan áreas del planeta que no se hayan estudiado antes o zonas que, si bien fueron estudiadas, tienen un faltante de información: “Trabajo de campo pero también de investigación para generar nueva información sobre éstas áreas poco exploradas”, explica la bióloga Castro.

 

Peter Morrison indica que “las áreas naturales donde se focalizan nuestros esfuerzos de conservación responden a tres principios: son áreas vulnerables, irremplazables y con poca información sobre su biodiversidad.”

 

Por eso, desde PBI están localizando y mapeando grandes áreas silvestres para proponer la creación de nuevas Reservas Naturales. En ello,  se vinculan con proyectos de cooperación con las Universidades Nacionales de Tucumán, Córdoba, Salta y La Rioja.

 

 

HEREDEROS DE HUMBOLDT

 

Como las viejas expediciones de Marco Polo o Humboldt, silenciosamente caravanas de expedicionarios de PBI ascienden por montañas nevadas y atraviesan desiertos escribiendo reportes, tomando fotografías y sorteando las inclemencias del tiempo hostil.

 

Exploran y se lanzan a la empresa de conocer lugares ignorados y especies animales y vegetales aun no descubiertos en la geografía nacional.

Los exploradores observan, preguntan, reúnen explicaciones, anécdotas y noticias en cada sitio que recorren. Cuentan en PBI que, en 2013, tres jóvenes caminaron desde Ushuaia hasta Ecuador durante 1 año, tomando datos en áreas inaccesibles para vehículos. La particularidad del trabajo es que no necesariamente, quienes recopilan la información, deben ser científicos. Se trata de recolectar datos para compartirlos con especialistas del lugar.

 

Así,  desafían la teoría que indica que a partir de la Primera Guerra Mundial termina el descubrimiento de La Tierra, ya que la exploración clásica queda arrumbada. No todo está descubierto en nuestra Sudamérica, a pesar  de los GPS, las comunicaciones virtuales e internet.

 

LA DIVERSIDAD NATIVA

 

“Sudamérica contiene los reservorios de biodiversidad más importante del Planeta y por eso, trabajamos con la mayor cantidad de gente que podemos porque tenemos intereses comunes. Cuando organizamos nuestras expediciones convocamos a hidrólogos, geólogos y botánicos; diferentes especialistas que reúnen datos de especies animales y vegetales”, relata la representante de PBI en Argentina.

 

“No solo buscamos información y la documentamos, sino que también buscamos la manera de que llegue a la población”, dice la bióloga Castro.

 

Peter Morrison muestra una fotografía que atesora la estampa de Marta, la última paloma de un género endémico de Norteamérica que murió hace 100 años.

 

Marta pertenecía a una variedad de paloma migratoria, la más abundante en el mundo:“Pocas personas en el planeta conocen esta historia trágica. Cuentan los ancianos que cuando ellas migraban el cielo se cubría de negro por días y no se podía ver el sol, relata Morrison y continúa diciendo: pero comenzaron a perseguirlas por su carne y destruyeron los bosques donde ellas vivían.”

Marta fue la última y murió sola en un zoológico de Cincinnati. Con ella, desapareció la especie. Por eso, Lucila Castro afirma que “no queremos que haya extinción de especies en ningún lugar de Sudamérica.”

 

El director de Conservación de PBI agrega: “Lucila y otros jóvenes están comprometidos para que en América del Sur no se lamenten dentro de 100 años, como lamentamos en el hemisferio norte, a Marta. Ustedes, están a tiempo de evitar que esto suceda”, asegura Morrison.

 

LA ENORME MAR CHIQUITA

 

La laguna de Mar Chiquita o Mar de Ansenuza, ubicada -en el noreste de la provincia de Córdoba, Argentina- hace años fue declarada Reserva Provincial y por su importancia también fue designada como Sitio RAMSAR para la conservación de Humedales. Pero inexplicablemente,  este paraíso natural  aun no tiene un Plan de Manejo.

 

Castro señala que “es un área irremplazable porque es el reservorio más importante de flamencos australes de Sudamérica. En este sitio -que es muy vulnerable- hay personas que trabajan para la conservación pero necesitan muchos más aportes y nosotros queremos sumarnos a esos esfuerzos conservacionistas y aportamos herramientas para abordar el problema, utilizando el sistema de información geográfica (SIG) que ayudará a tomar una decisión para la conservación de ese particular ecosistema”, refiere la bióloga.

 

DOLARES DE ALLA PARA ACA

 

La diferencia entre lo que se puede conservar es inmensa entre Norte y Sur América: “En Estados Unidos se invierten miles de millones de dólares para restauración de ecosistemas ya destruidos o para la creación de puentes que pretenden la conexión de hábitats ya fragmentados. Nuestra idea es que con sólo un porcentaje de ello, aquí podríamos hacer cosas increíbles para conservar los ecosistemas tal como están”, afirma la bióloga de PBI.  En Estados Unidos, solo hay 3 Áreas Silvestres de 2 millones de has. En Argentina y Chile hay 30, es decir, 10 veces más que en Norteamérica: “Asombra la dimensión de las áreas naturales en Latinoamérica comparadas con las de Norte”, dice Morrison y explica que  “la mayor parte de los fondos económicos que hay en Estados Unidos se destinan para la restauración, que es una buena idea pero es muy caro y difícil: En algunos casos sirve pero nunca se puede llegar al estado inicial de un ecosistema.”

 

El Director de Conservación de PBI refiere que “sabemos que la situación aquí es delicada, pero si la comparamos con Norteamérica, allí es mucho peor.”

 

Lucila Castro, señala que  “Nosotros, aun tenemos grandes áreas por conservar y por eso intentamos que esos recursos económicos vengan, porque aquí queda mucho por proteger en vez de volcar esos fondos en el país del norte para restaurar algo que ya nunca será igual.”

 

LA VIDA DEPENDE DE SUDAMERICA

 

Peter Morrison, explica que “la política de Estados Unidos, en general,  es complicada y la de conservación, aun más. En los últimos 30 años hay muchos norteamericanos que creen que proteger la biodiversidad es importante pero también otras que opinan que no necesitan más conservación del ambiente. Esta situación está muy polarizada y no hay acuerdos.”

 

“No hay muchas personas en Estados Unidos que les interese la conservación en Sudamérica”, dice el Director de PBI y agrega que “una de las metas que tenemos es educar y concientizar sobre las oportunidades de conservación que todavía existe en Sudamérica”. 

La responsable de PBI en Argentina indica que “es necesario saber donde están las especies, cuáles de ellas son las más vulnerables; dónde las acciones humanas las están amenazando y los niveles de protección que necesitan, ya que los conocimientos sobre la conservación y las amenazas van cambiando.”

 

Castro enfatiza que “el análisis esta focalizado en estos grandes espacios ya que permiten la continuidad de los procesos ecosistémicos, que a su vez dan lugar a los servicios ecológicos que mantienen la vida de los seres humanos y de todas las especies”

“Muchas provincias argentinas cambian su condición natural para el cultivo de soja. La situación cambia muy rápidamente; a pesar que Argentina tiene una Ley de Bosques siguen habiendo problemas. A eso, podemos sumarle el desarrollo de la minería. La vida depende de los grandes espacios para la biodiversidad, Sudamérica es muy importante para todo el planeta” concluye Peter Morrison y por eso, están localizando y mapeando grandes áreas silvestres para proponer nuevas Reservas Naturales y Parques Nacionales en Sudamérica.

 

 

 

* Sala de Prensa Ambiental autoriza la reproducción total o parcial de sus textos e imágenes -en medios no comerciales- citando la fuente.

 

Posted in Daniel Díaz Romero by saladeprensaambiental on 11 junio, 2014

Algunas definiciones de Juan Miguel Picolotti, Director del Area Jurídica de CEDHA (Centro de Estudios de Derechos Humanos y Ambiente) sobre la Ley de Política Ambiental de Córdoba que sería aprobada hoy por el delasotismo: “La ley es un error, un horror o, simplemente, nos están por estafar a todos los cordobeses.”

TOXICORDOBA, UN PASEO POR LAS DÉCADAS PERDIDAS

Posted in Daniel Díaz Romero by saladeprensaambiental on 16 abril, 2014

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INFORME

 

* Por Daniel Díaz Romero

 

UNA LOCA INDUSTRIALIZACION

El empobrecido horizonte que la democracia heredó de la dictadura militar abrió sus brazos a cuanta inversión se asentó en nuestros suelos, sin control alguno. Ante la desesperación por los índices de desocupación las exigencias legales fueron mínimas y en algunos casos inexistentes.

La incorporación de nuevas tecnologías fue el signo distintivo de estas décadas y la radicación de industrias que conformaron parques de importancia hicieron que diversas firmas industriales -muchas de ellas con producción de residuos peligrosos- se concentraran en la región de Río Tercero, Marcos Juárez, Bell Ville y la capital provincial. En la ciudad de Córdoba, la empresa CIADEA arrojó sus residuos río Suquía y 19 empresas vertieron residuos peligrosos en el canal FIAT, colindante con el tristemente célebre barrio Ituzaingó Anexo. Este bolsón de contaminación, enclavado en la zona sureste de la ciudad contó con más de 120 casos de complicaciones oncológicas relacionadas con transformadores con PCB y la fumigación con agrotóxicos en campos linderos. A pesar de la negativa del Ministerio de Salud de la Provincia, se descubrió PCB y pesticidas en las muestras recogidas y comenzó a darse un fenómeno de migración de los habitantes del barrio.

En el Complejo de Fábricas Militares del sur-oeste provincial hubo reiteradas denuncias de escapes de oxido nitroso y las industrias generaron desechos que acarrearon  riesgos de contaminación del aire, del suelo y del agua superficial y freática.

Desde el retorno a la democracia, diversas organizaciones sociales reclamaban la reducción de descargas de sustancias tóxicas al ambiente desde las industrias petroquímicas de Rio Tercero. En pleno Estado de Derecho, se sucedieron accidentes químicos y fugas que se mantuvieron en secreto: los vecinos denunciaron públicamente una grave explosión de celdas electrolíticas en la empresa Atanor, de Rio Tercero. Esta empresa y Petroquímica después de contaminar, se negaron a indemnizar a las familias damnificadas por la descarga de residuos industriales al suelo. En junio de 2007 murieron dos operarios en la planta de petroquímica, tras un escape químico del gas fosgeno.

La persistente falta de Plantas para el Tratamiento de Residuos Especiales y Peligrosos hace que todavía una cantidad indeterminada de contenedores  de desechos industriales tóxicos sean almacenados en lugares circundantes a las empresas o depositados clandestinamente en campos.

Pero la negligencia no solo provino del sector privado: en la década del ’90, gracias a la intervención de una ONG, se detuvo el proyecto de construcción de 2 hornos incineradores de residuos patógenos en el propio Hospital de Niños.

Durante décadas, funcionaron 3 plantas de incineración: CIVA en Villa Allende, los hornos de la empresa Minetti en Malagueño y el incinerador Vicarb de Atanor, en Rio Tercero. Todos ellos quemaban residuos peligrosos sin control de la Agencia Córdoba Ambiente.

En la misma década, se sucedieron denuncias por depósitos clandestinos de residuos tóxicos en Corralito, Almafuerte y Salsipuedes y la instalación  de un horno incinerador de residuos clorados de plaguicidas en la ciudad de Río Tercero.

Por aquellos tiempos, la empresa Corcemar-Holderbank quemaba ilegalmente residuos peligrosos en su horno, contaminando el aire del Gran Córdoba.

En esa misma década, una organización no gubernamental detectó que se distribuían muestras de plaguicidas -altamente tóxicos- por correo.

En el noroeste se utilizaban Farathion y Malathion (insecticidas organofosforados). Hasta hace pocos años, los campos del norte provincial  eran rociados con DDT y Gammexane (pesticidas clorados con efectos residuales cancerígenos). Mientras tanto, en el corazón del populoso barrio Alta Córdoba, los funcionarios no sabían qué hacer con el depósito ilegal del peligrosísimo DDT, almacenado en decenas de tambores corroídos en un galpón abandonado. Finalmente, tras objeciones técnicas, idas y venidas los temidos contenedores del pesticida fueron a parar a la localidad de Bower, el mayor bolsón de contaminación de la Argentina, pues sus habitantes están sitiados por un enterramiento que recibe la totalidad de los residuos producidos por la ciudad de Córdoba, un incinerador de residuos patógenos, una planta de tratamiento y depósito de residuos peligrosos y un depósito judicial con 20 000 vehículos semi-destruidos.

CORDOBA NUCLEAR

Los cordobeses no siempre tenemos presente que tenemos en nuestro territorio una de las dos centrales nucleares de Argentina, herencia del gobierno militar que alentaba el avance de esta tecnología. En 1983, cuando la dictadura estaba en retirada, se registraron escapes de Tritio 3 (elemento radiactivo) desde la Central Nuclear de Embalse. Los posteriores gobiernos democráticos decidieron sobre-exigir la Central -que provee el 7 % del paquete energético total del país- en el marco de recurrentes crisis energéticas y, más de una vez, decidieron suspender paradas preventivas de inspección y mantenimiento de la Central.

En 1989, la Mina de Uranio Los Gigantes que contaminaba la cuenca del lago San Roque -tras seis años de batallas administrativas, legales y públicas- fue clausurada finalmente, aunque la remediación de los residuos que generó aun sigue pendiente, pues la Dirección Provincial de Agua y Saneamiento aprobó un proyecto para el volcamiento controlado de residuos del ex Complejo Uranífero-Fabril de “Los Gigantes”, ubicado en las Sierras Grandes de la provincia. La medida provocó la reacción de las comunas y habitantes de las cuencas del río San Antonio, curso de agua que abastece al dique San Roque, quien provee el 65% de agua potable a la ciudad de Córdoba.

Cuando mediaba la década del ‘90 surgió un nuevo proyecto relacionado con la actividad: instalar un basurero nuclear en las Salinas Grandes, en el norte de Córdoba.

Relacionado con ello y conscientes del riesgo que generaba una Planta procesadora de Uranio en Córdoba, en 1987 comenzaron los reclamos para que Dioxitek S.A – que realiza un proceso de conversión del uranio- abandone la ciudad.  Finalmente, el traslado de la factoría fue acordado para agosto de 1999, claro que quien lo desee, hoy puede ver las instalaciones que aun procesan el elemento radiactivo en el mismo lugar donde estaba.

Por aquellos tiempos, fruto de la iniciativa de organismos estatales, se trasladaron ilegalmente  por rutas y calles cordobesas 120 toneladas de uranio desde los puertos de Buenos Aires y de Bahía Blanca con destino a la Planta Dioxitek, enclavada en los alrededores del barrio Alta Córdoba. Una investigación periodística determinó que el complejo fabril arrojaba el uranio a las cloacas.

 

AGUA BENDITA

En el año 1996 comenzó a vislumbrarse el problema de las crisis hídrica en la provincia, cuando vecinos de Cuesta Blanca –en el valle de Punilla- se opusieron a la construcción de un nuevo dique que afectaría el ecosistema de la zona. La provincia comenzaba a buscar medidas tan desesperadas como erráticas para contener la crisis, ejemplo de ello fue la propuesta de construcción del Canal Federal, que afectaría a los Bañados del Río Dulce y la Laguna de Mar Chiquita que, desde hace unas décadas, ha diluido su antiguo nivel de salinidad, alterando su ecosistema.

Producto de los desmontes y la expansión de la frontera agropecuaria comenzaron a sucederse inundaciones en el sur provincial y a arrasar pueblos enteros, como el caso de San Carlos Minas.

El emblemático caso de contaminación del lago San Roque fue producto de años de descargas cloacales, residuos de laderas erosionadas, vertidos industriales y mineros y basurales a cielo abierto. Desde 1998, los gobiernos de Angeloz, Mestre, De la Sota y Schiaretti, reciben créditos del BID para sanearlo. Sin embargo, los fondos llegan pero el saneamiento no.

Otro gran espejo de agua, el dique Los Molinos en la región de Calamuchita, comenzó a transitar un camino preocupante  por la ocupación anárquica de los loteos sobre sus márgenes.

Las primeras napas de Córdoba están contaminadas y se cumplen 10 años de que 60000 cordobeses de 13 barrios sufrieran la contaminación con nitritos y nitratos en el agua que consumían.

Sumado a ello, la Planta de Tratamiento de efluentes cloacales de Bajo Grande vivió en permanente colapso condenando a los habitantes de Chacras de la Merced a vivir en un ambiente degradado y a consumir agua de pozo contaminada con materia fecal, ya que la Planta descargaba líquidos cloacales crudos al río Suquía.

 

LA FIEBRE DE LA URBANIZACION

Los suelos son los recursos naturales o bienes comunes, de mayor valor y su adecuada utilización es factor fundamental para el desarrollo. Córdoba fue la primera provincia que sancionó una legislación protectora del suelo, la Ley 4186, en el año1949.

Sin embargo, después de la aplicación del “Corralito Financiero”, en el año 2001, los desarrollistas aceleraron la inversión en el rubro inmobiliario lo que provocó el precipitado poblamiento de las sierras de manera descontrolada. En tan solo 11 años pequeñas comunas del sur de Punilla triplicaron su población. Este nuevo fenómeno expansivo provocó que el uso del suelo cambiara, lo que ocurrió a expensas de de las áreas de monte y de bosque.

Obras ilegales avaladas por los gobiernos incentivaron la construcción del country “Le Quartier de la Montagne, en Carlos Paz, por citar un caso. La empresa destruyó parte de una montaña utilizando explosivos de alto riesgo.

En la ciudad de Córdoba, el gobernador De la Sota y el intendente Mestre (hijo) entregaron un pulmón verde de la ciudad – 22, 3 hectáreas del ex -Batallón 141 – al empresario Eurnekián.

David Nalbandian y Marcos Ligato, amigos del poder, proyectan megaemprendimientos inmobiliarios en Río Ceballos, al igual que Euclides Bugliotti, en Salsipuedes.

 

MOTOSIERRAS Y TOPADORAS

El norte de córdoba ya perdió el 85% de sus bosques.

Los desmontes que se practican para implantar la agricultura son el problema ambiental más grave de la provincia de Córdoba, ya que eliminan el bosque nativo de forma definitiva para implantar cultivos, lo que tiene una consecuencia irreversible sobre la biodiversidad, extinguen localmente las especies de flora y fauna autóctonas y empobrecen y pierden los suelos. Después de décadas de esta práctica irracional está demostrado que el desmonte no ha mejorado la calidad de vida de los sectores marginales. A eso, se agrega que la cantidad de territorio protegido por reservas naturales es exigua y fragmentada.

La deforestación produce alteraciones en el clima y en los regímenes hidrológicos, erosión y pérdida del suelo y esto lleva a la pérdida de suelo fértil con un mayor escurrimiento superficial, acelerando la eutrofización de diques, lo que afecta la aptitud del agua para uso urbano y agrícola.

 

AIRE VICIADO

El caso más emblemático que ilustra la desidia con que se desarrollaron las políticas ambientales en la provincia, es el Sistema de Monitoreo Automático del Aire (SIMA), inaugurado en 1994, durante la gestión del intendente Martí. El SIMA contaba con  2 estaciones móviles conectadas a una estación central que permitían obtener información sobre la calidad del aire. Así, supimos que en julio de1997 el nivel de alarma por contaminación del aire ya era alcanzado y ubicaba a la capital de la provincia apenas peldaños debajo de México D.F y Santiago de Chile por los altos niveles de polución. Plomo, cobalto y mercurio -entre otras muchas partículas- flotaban en el aire que respiramos. El sistema de monitoreo del aire fue desmantelado a lo largo de las siguientes gestiones municipales y las estaciones que medían la contaminación hoy forman parte de la chatarra que habita en los corralones municipales.

 

Sala de Prensa Ambiental autoriza la reproducción total o parcial de sus textos e imágenes -en medios no comerciales- citando la fuente.

 

 

ECOSISTEMAS CORDOBESES: DESAPARECIDOS EN DEMOCRACIA

Posted in Daniel Díaz Romero by saladeprensaambiental on 16 abril, 2014

INFORME
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* Por Daniel Díaz Romero
 

Desde la recuperación de la democracia, la degradación ambiental determina el deterioro de la calidad de vida y es el signo elocuente de cómo se construyó la cultura democrática sin lugar para la participación ciudadana.
La noción biológica de ecosistema determina que innumerables organismos viven en él y se sitúan en una constante lucha por los alimentos y el territorio. Las presiones y demandas sociales, encuentran a este hábitat cordobés en agrios conflictos socio-ambientales, con un Estado que se presenta como neutral y que reduce cada vez más la jerarquía del organismo que rige las políticas ecológicas de la provincia.

 

Luego de un largo proceso de demandas y reclamos sociales, la recuperada democracia permitió que emergiera, la “ecología de los pobres” de la mano de la participación ciudadana, por sobre la “ecología de los ricos”, que durante la dictadura militar se preocupaba por salvar a los osos pandas de China sin mirar lo que sucedía en su entorno inmediato.
Sin embargo, transcurridas tres décadas de democracia, la situación dominante durante la larga noche de la Dictadura se repite: la necesidad de producir a cualquier precio, compensar los gastos del deterioro de los términos del intercambio y enfrentar los compromisos de la deuda provincial asfixiando a los ecosistemas cordobeses, situando a la política económica como un parásito de los recursos naturales, re-significados hoy, como bienes comunes.

 

Hoy pareciera, que los funcionarios políticos siguen desconociendo que 10 centímetros de suelo arrasado por incendios, erosión o desmonte demoran 100 años en recuperarse; que bebemos aguas mezcladas con excretas y que consumimos alimentos genéticamente modificados. Sin embargo, la preocupación y las recomendaciones de los cuadros técnicos del área ambiental- muchos de ellos de excelencia- nunca lograron eco en sus jefes políticos a lo largo de 3 décadas.

 

MARIA JULIA: EL GEN DEL MODELO EXTRACTIVISTA

 

María julia Alsogaray marcó a fuego los paradigmas ambientales de la democracia argentina, luego de encabezar las privatizaciones de las empresas estatales ENTEL y SOMISA en 1991, bajo la consigna del achicamiento del Estado. Durante su primera presidencia, Carlos Menem la designó en la Secretaría de Recursos Naturales y Ambiente Humano de la Nación.  Desde entonces, María Julia instaló una mirada economicista del “dejar hacer” a las empresas contaminantes y depredadoras de los bienes colectivos–que persiste desde entonces trasladada a los organismos cordobeses- y una postura ideológica muy definida: Alsogaray, como secretaria de Ambiente de la Nación, dio una charla a los alumnos de la Escuela Nacional de Inteligencia-futuros espías de la SIDE- en donde  recomendaba “vigilar” a los activistas, ya que el medio ambiente era un terreno en el que existían fuentes potenciales de conflicto, lideradas por  una corriente ideológica que se había quedado sin ámbito de acción (a pocos años de la caída del Muro de Berlín). Todo un posicionamiento del organismo primario que regía las políticas ambientales. Un paradigma que aun hoy persiste en los despachos de la devaluada Secretaria de Ambiente provincial.
DEMOCRACIA SIN CAMPESINOS

En materia ambiental, la recuperación de la democracia no logró despegarse de los resabios dictatoriales, la provincia sufrió rápidas transformaciones de su ambiente como consecuencia de cambios que plantearon un panorama alarmante, con efectos difíciles de revertir en el corto y mediano plazo.

 

En sus 165.321 Km2 de superficie, tanto en el sector serrano como en las llanuras; en las áreas rurales y urbanas, los problemas ambientales comenzaron a tomar visibilidad desnudando la inexistencia de políticas de Estado.

 

Así, en los últimos 30 años se desmontaron más de 2 millones de hectáreas, desalojando cientos de familias que vivían en el monte. Muchas de ellas, habitaban el norte provincial – que compone un triste 54,7 % de índice de pobreza- y eran  las guardianas de los recursos genéticos. Pobladores que con sus saberes ancestrales asumían a la naturaleza como parte de su cultura. Pero a los administradores de turno, la situación no los ocupó demasiado: ecosistemas, como el espinal o el chaco serrano, en donde el 80 % de la población rural hacía uso de plantas medicinales y recursos de la medicina tradicional, fueron devastados. El poder político no se ruborizó al pisotear derechos de los habitantes del territorio, con la prepotencia y la insensibilidad de los gobiernos militares.

 

RULO AL PODER

 

En 1985, apenas arribada la democracia, Raúl Montenegro, “El Rulo” como lo llamaban sus amigos fue el primer funcionario de la democracia que se hizo cargo de la Subsecretaría de Gestión Ambiental en el gobierno radical de Eduardo Angeloz.  Elaboró la Ley General del Ambiente (7343), la primera norma provincial para regir los destinos de los ecosistemas cordobeses que estableció, entre otras cosas, la obligatoriedad de la evaluación previa de impacto ambiental (EIA), hoy tan presente en numerosos conflictos socioambientales, como la radicación de industrias contaminantes y de gigantescos emprendimientos inmobiliarios.
Desde entonces, los cordobeses experimentamos una desenfrenada carrera de malas administraciones que socavaron identidades culturales enlazadas con los ecosistemas, acentuando las desigualdades sociales y hundiendo a la provincia en una crisis ambiental cada vez más difícil de revertir.
LOS REFUGIADOS AMBIENTALES
Las áreas gubernamentales que se ocuparon de las problemáticas  ambientales aplicaron, desde su creación, una curiosa metodología de trabajo y las consecuencias de esa política se manifestaron sobre el ambiente: fueron  organismos que corrieron por detrás de los acontecimientos mientras el fantasma de la contaminación química, el descontrolado avance de la frontera agropecuaria y el desmanejo de las cuencas hídricas, tomaron cuerpo en la provincia.

 

El afán por generar ingresos al Estado provincial –bajo gobiernos radicales y peronistas por igual- reafirmó, en las últimas tres décadas, un dramático fenómeno social. Las modificaciones en los ecosistemas cordobeses produjeron una nueva categoría social: los refugiados ambientales, personas que fueron expulsadas de las regiones en donde habitaban. Los pobladores de los bosques cordobeses, una vez que vieron agotados los recursos naturales de su zona, terminaron también con su forma de subsistencia. Esto provocó el desarraigo de sus costumbres y tradiciones ya que, generalmente, su destino final fueron las villas miseria de las grandes capitales de la provincia. A ello, se agregó un novedoso elemento: la emigración a barrios y a ciudades jaqueadas por la contaminación producida por las industrias y por la polución química. Desarraigo convertido en marginalidad.

 

UNA DEUDA DEMOCRATICA: EL DERECHO A LA INFORMACIÓN

 

La información ambiental constituye uno de los pilares fundamentales para llevar a cabo una adecuada gestión y evaluar el resultado de las políticas implementadas y las previstas para el mediano y el largo plazo.

 

Desde hace años, se hace evidente la necesidad de contar con un informe sobre el estado del ambiente en la provincia. Este diagnóstico debiera acercarnos a conocer los tres aspectos indispensables del desarrollo: la calidad del medio ambiente, el desarrollo social y la economía, aunque a nuestros funcionarios les encrespe que se le pidan explicaciones.

 

Se necesita más investigación para definir y cuantificar los impactos de la contaminación ambiental sobre la salud, ya que está demostrado que el ambiente exacerba la condición de ciertas enfermedades crónicas. Los cordobeses necesitamos estos estudios con datos relevados por instituciones imparciales y externas a la Secretaria de Ambiente, para asegurar la veracidad e imparcialidad de sus resultados.

 

Debemos estimar lo que se gasta por año debido a enfermedades asociadas con la contaminación química, por el asma, por cáncer, y por enfermedades neurológicas. Aunque los tóxicos sean invisibles, los cordobeses tenemos derecho a estar informados.

 

Los especialistas aseguran que si conociéramos estas cifras, los cálculos echarían por tierra el argumento de los “altos costos” para implementar programas de protección ambiental. El Estado provincial tiene la obligación, incluso, de contemplar en este estudio los costos estimados por el dolor y sufrimiento de las personas.
El ambiente es patrimonio común. Toda persona tiene derecho a gozar de un ambiente sano así como el deber de preservarlo y defenderlo.

 

La realidad indica que toda información vinculada con el ambiente debe tener carácter público, esté en manos del Estado o de empresas privadas, pues la responsabilidad social por un ambiente sano es un mandato constitucional. Es sustancial que los ciudadanos tengamos el pleno conocimiento de las condiciones ambientales del sitio en que vivimos, trabajamos, estudiamos o nos recreamos. El secreto industrial es un caso particular, pero su preservación no puede servir de pretexto para negar información ambiental sustancial.

 

Cuando escuchamos denuncias de organizaciones ambientalistas, nos preguntamos: ¿Es cierto o están exagerando en lo que dicen? , ¿Cuál es la verdad? Pues no lo sabemos porque las informaciones oficiales resultan insuficientes.
Lo más desconcertante de estos temas es la amplitud de la desinformación pública que existe. ¿Será mera casualidad?

 

En este valioso camino donde respiramos 3 décadas de gobiernos institucionales, recuperamos algunas libertades y derechos. Valores como diversidad biológica, heterogeneidad cultural, pluralidad política y democracia participativa deberán orientar a la reapropiación social de la naturaleza y de los procesos productivos.

Sala de Prensa Ambiental autoriza la reproducción total o parcial de sus textos e imágenes -en medios no comerciales- citando la fuente.

 

Posted in Daniel Díaz Romero by saladeprensaambiental on 21 marzo, 2014

NUEVA LEY DE AMBIENTE en Córdoba: Solo Maquillaje.

Muchas objeciones y cuestionamientos de especialistas a la Ley de Ambiente propuesta por el gobierno de De la Sota. A eso, se suma una reducida convocatoria para discutirla. Por ahora, todo indica que el Ejecutivo pretende cambiar para que nada cambie.

#SALADEPRENSAAMBIENTAL: El nuevo proyecto de la controvertida Ley de Ambiente en Córdobahttp://t.co/gNgbdrE2wI

Curso-Taller ECOPERIODISMO PARA NIÑOS. Una mirada para comunicar la dimensión ecológica desde la escuela

Posted in Daniel Díaz Romero by saladeprensaambiental on 20 marzo, 2014

Curso-Taller ECOPERIODISMO PARA NIÑOS. Una mirada para comunicar la dimensión ecológica desde la escuela

Curso-Taller ECOPERIODISMO PARA NIÑOS. Una mirada para comunicar la dimensión ecológica desde la escuela
Coordinan: Daniel Díaz Romero, Juan Spicogna y Mariano Medina

10, 11, 12, 24, 25 y 26 de abril.
Jueves y viernes: 17:30 a 21hs
Sábados: 10 a 16hs

DIRIGIDO A educadores y docentes de nivel primario y medio, público en general.

COSTO: $200 (Inscripción)
$300 (Curso)

INSCRIPCIONES: A partir del 28 de marzo, a través de nuestro blog universidadlibredelambiente.blogspot.com.ar

EL “NO A MONSANTO” VA A LA SECRETARIA DE AMBIENTE

Posted in Daniel Díaz Romero by saladeprensaambiental on 17 enero, 2014

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El bloqueo a la planta de Monsanto en Malvinas Argentinas se concentra a esta hora en la Secretaría de Ambiente.

Por tercera vez, las organizaciones se dirigirán al Secretario de Ambiente, Germán Pratto, cuando se cumplen 4 meses de bloqueo.

La construcción de la planta de maíz transgénico fue declarada recientemente por la justicia de Córdoba como inconstitucional y arbitraria por no cumplimentar con el informe de impacto ambiental previo, ni participación ciudadana.

Cabe recordar que Monsanto aspira a producir 50 mil toneladas anuales de maíz transgenizados con agrotóxicos.

Ante ello, las organizaciones manifiestan no sólo la oposición a la construcción de la planta, sino a la producción de semillas transgénicas de la Multinacional Monsanto en el territorio de Córdoba.

AGUAS CORDOBESAS: CON EL CHORRO CORTADO

Posted in Daniel Díaz Romero by saladeprensaambiental on 26 diciembre, 2013

 * Por Daniel Díaz Romero- Sala de Prensa Ambiental

 
 
Los cordobeses somos parte de sistemas naturales y tenemos el triste privilegio de experimentar qué sucede cuando el ciclo del agua -como parte del sistema natural- es arrinconado con imprudentes negligencias estatales cómplices de la avaricia empresarial.
 
La bióloga Liliana Argüello, investigadora y docente de la Cátedra de Problemáticas Ambientales de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC) explica que “En la provincia, no hay equidad distributiva para el acceso al recurso.”
 
 
“AGUAS CORDOBESAS ES RAPAZ COMO UNA MINERA”
 
No solo la “sojización” del territorio es la responsable de arrinconar a parte de la población, privándola de un derecho humano esencial. Sucede que  el gobierno provincial, tratando de desentenderse del problema, entregó la administración de este recurso estratégico a una empresa privada: “Aguas Cordobesas S.A funciona con la lógica de una compañía minera”, dice Argüello y completa diciendo: “administra el recurso, obtienen ganancias fácilmente con un bien que es público y cuando ya no les reditúe se irán.
 
Son rapaces, pero nosotros le dimos la oportunidad que viniera a nuestro  territorio y les permitimos su rapacidad. En el fondo, es un problema de avaricia aunque la culpa no es de las empresarios porque sus empresas son la resultante de lo que somos, un emergente de nuestra construcción social.”
 
 
UNA EMPRESA SENTADA SOBRE EL BARRIL DE ORO
 
El agua -que abastece a los 1.600.000 habitantes de la ciudad de Córdoba y el Gran Córdoba- habita en la quietud de las montañas o en el silencio del mundo subterráneo, el agua. De allí, nace, de las cumbres montañas pero gran parte de la crisis hídrica, para la bióloga Argüello, tiene raíz urbana: El problema es el consumo en las áreas urbanas; pero no es que en Córdoba todo el mundo tiene agua, en Villa Urquiza hay que ver de dónde sacan el agua. Yo he visto a gente tomar del arroyo el Infiernillo con un cañito que distribuía a 2 o 3 viviendas y sabe Dios que traía el agua que consumían. Hay picos comunitarios a los que tienen que ir a buscar con baldes todos los días.”
 
El biólogo, Cristian Schneider, experto en el diseño de SIG (Sistemas de Información Geográfica), docente de Ecología y Biogeografía de la Escuela de Formación para Guardaparques Nacionales y vicepresidente de la Asociación Civil Los Manantiales, de Río Ceballos indica que “la cuestión hídrica debiera ser una política de Estado, y la provincia tendría que implementar mecanismos de control para que el manejo del agua sea más claro.”
 
Para la bióloga Liliana Argüello, la crisis hídrica en Córdoba es producto el mal manejo del suelo, de las cuencas y el origen de todo es la desforestación.  
 
Según la especialista, la crisis hídrica no es un fenómeno natural sino que es producto de la mala acción del Estado: “No tenemos en Córdoba ejemplos de edificaciones sustentables buenas, explica Argüello, excepto un ensayo como el Ecobarrio, en las Sierras Chicas,  o las antiguas viviendas del norte, las mismas que están demoliendo, producto de los desalojos; los ranchos más viejos son los que tienen el ejemplo de cómo mejorar las colectas del agua y le estamos tirando las topadoras encima.”
 
 
AGUA POBRE
 
 La bióloga Argüello, no duda en señalar que “el pobre es el que menos acceso tiene y el que accede al peor estado, es el que toma del río o de un pozo contaminado y no tiene dinero para pagar un purificador en la ciudad de Córdoba. Son muchos los que no tienen acceso a un agua digna”, dispara Argüello.
 
El tema de los efluentes cloacales es parte del problema, ya que en Córdoba, no solo el agua es un bien escaso, sino que además, se aplican políticas erráticas en materia de protección de las aguas, desde hace décadas.
 
 
MÁS COUNTRYES
 
“Las ciudades tienen que estar acotadas por lo que la proliferación de nuevas urbanizaciones y barrios cerrados es un error absoluto”, opina la experta y agrega que “no podemos permitir que  deforesten el tanque de agua.” Argüello completa diciendo que “Salsipuedes es un ejemplo de lo que no debió suceder: he visto que después de una lluvia de 100 milímetros, parte de la sierra estaba sobre el pavimento porque el suelo había perdido su capacidad de retención ¿Y todo para qué? Para instalar un lujoso hotel para un pequeño grupo de personas que privará de múltiples recursos al resto.”
 
 
FUNCIONARIOS QUE NO FUNCIONAN
 
Los biólogos Argüello y Schneider han prestado servicios, en diferentes gestiones, al Estado provincial. Al respecto, Liliana Argüello expresa que  “En Córdoba, hay científicos y técnicos que tienen una formación de excelencia, tienen maestrías o doctorados pero no les interesa que se mejore la situación ambiental. También, hay gente que no está formada y toma decisiones, lo que resulta muy grave y otros que cuentan con una buena formación pero estaban freezados en la administración pública y tuvieron que cambiar de espacio porque realmente le resultaba imposible trabajar porque las decisiones eran sin rigor  técnico, exclusivamente políticas. Ni hablar de la connivencia de algunos funcionarios.”
 
 
UN TRANVIA LLAMADO PROGRESO
 
La bióloga Liliana Argüello sostiene que “está  instalado un estilo de pensamiento relacionado con la modernidad: el progreso es desmontar y esto significa limpiar porque el monte es sucio. Los yuyos y las malezas de la parte baja de un bosque deben desaparecer para que un sitio se vea limpio y próspero, pero sucede que la maleza capta agua”, explica la especialista y agrega que “esa invisibilidad del sistema hídrico, ocultado tras el dinero, se hace visible durante las sequías o cuando un torrente enloquecido sale de su cauce. No es progreso desmontar las sierras; no es progreso tener countryes a lo largo de todas las autopistas; no es progreso que aparezcan edificadas 15 torres juntas de las que no se sabe de dónde van a obtener el agua.”
 
 “Estamos perdiendo las zonas rurales y las reservas naturales están prácticamente desmanteladas, la ruta a Río Ceballos es un ejemplo de eso. Allí, hay un doble proceso con la soja que sigue avanzando y la urbanización con countryes”, señala Argüello y agrega que “De hecho, aunque el ambiente y el agua estén en un mismo Ministerio (Ministerio de Aguas, Energía y Ambiente), no están operando juntos con una misma política. No está concebida la provisión del agua como parte del ambiente, entonces desde el vamos, en el nombre disgregado de la repartición estamos viendo la filosofía que tienen.”
 
AGUAS PERDIDAS
 
Nuestros arquitectos han sido educados en el llano y con la mala construcción sin contemplar la topografía ni el sentido hídrico”, advierte Liliana Argüello y agrega que“Según vimos en un mapa de 1904, lo que hoy conocemos como Recta Martinolli es un ejemplo del viejo cauce del río Suquía y por eso opera de colector. Además, una porción de la cuenca alta, como el barrio Argüello, posee construcciones que obturan el drenaje y perjudica a los vecinos de aguas abajo del lugar.
 
Entonces,  habría  que crear lagunas de retención, para que el agua pueda ser almacenada y no pavimentar mas, pues eso significa impermeabilizar el suelo”, explica la especialista.
 
La avenida Castro Barros es otro mal ejemplo de ciudad sin planificación porque colecta un volumen impresionante de agua.  Uno queda asombrado porque no se imagina que pueda ver un torrente de semejante magnitud moviéndose por la ciudad, cuando llueve”, señala la investigadora de la UNC.
 
La ciudad de Córdoba no está concebida para colectar, por el contrario, está pensada para que el agua se vaya, tal vez sea por eso que las sucesivas gestiones municipales  no hayan contemplado seriamente montar lagunas de retención y aprovechar el agua cada vez que llueve. Otro ejemplo de ello, lo brinda la bióloga Argüello, quien explica que “Las banquinas de las rutas de la RAC (Red de Acceso a Córdoba) son trampas de colecta y están hechas para evaporar el agua. En un trabajo sugerimos no entramparla para que se evapore sino bombear el agua de esos sitios y entubarla. Allí, podríamos tener tanques con buenos filtradores y almacenarla.”
 
 
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